Rutinas visuales TEA: cómo diseñarlas e implementarlas
Criterios de diseño para rutinas visuales que sí funcionan con niños en el espectro autista. Errores típicos y cómo evitarlos.
Una rutina visual mal diseñada se ignora en una semana. Una bien diseñada se vuelve infraestructura cotidiana. La diferencia está en decisiones pequeñas que parecen menores pero no lo son.
Decisiones de diseño
Cantidad de pasos
3-7 pasos por rutina. Menos se vuelve trivial. Más se vuelve abrumador.
Si la rutina tiene más pasos, dividirla en sub-rutinas: rutina de la mañana = sub-rutina de despertarse + sub-rutina de desayuno + sub-rutina de salida.
Formato del paso
Pictograma + palabra corta. No solo dibujo (puede ser ambiguo). No solo texto (carga cognitiva mayor). La combinación es la más estable.
Tamaño del paso
Cada paso debe ser una acción concreta y completa. "Vestirse" es vago. "Ponerse la polera" es concreto.
Orden visual
Vertical (arriba-abajo) o horizontal (izquierda-derecha) — ambos funcionan. Lo importante es mantener el formato siempre. Cambiar el sentido confunde.
Casillas de check
Espacios para marcar cada paso completado. Plastificado para reutilizar. La satisfacción de marcar es parte del refuerzo positivo.
Material físico
Plastificado o laminado. Con velcro si se usan tarjetas movibles. Resistente al uso diario.
Tamaño físico
Para uso en pared: A3 o A2. Para uso en mesa: A4. Para uso portátil: A5 o menor.
Errores típicos de diseño
Pictogramas inconsistentes
Mezclar estilos de pictograma (uno realista, otro caricaturesco, otro abstracto) confunde. Un solo estilo por rutina.
Texto demasiado largo
"Ponerse la polera de manga corta del colegio" es demasiado. Mejor "ponerse polera" + imagen específica.
Sin diferenciación entre pasos
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